21 propuestas literarias para recibir el otoño

La lista de finales de año, la que confecciono para extraer lo mejor de la (inserte esa palabra que utiliza todo el mundo), es, normalmente, la lista más incómoda para mí. Esta incomodidad viene dada porque me gusta leer todos los libros que comento pero, en este caso, tendría que esperar hasta noviembre para publicarla y ya no le sería útil a nadie. De ahí que sacrifique mi habitual disposición para jugar con la especulación sobre cuáles pueden ser los más interesantes. Además, tengo la impresión (totalmente subjetiva) de que este año viene un poco más floja y me cuesta encontrar títulos que quiera leer seguro.

Teniendo en cuenta estas circunstancias y que, además, no me gusta hacer listas inmensas ahora, allá va la selección de este año, ojalá os cuadre alguna de las veintiuna propuestas, lo que está claro es que he cogido lo que seguro me apetece leer:

Se buscan mujeres sensatas de Sarah Gailey (Crononauta), estoy muy satisfecho de haber comprado por adelantado todo lo que saca Crononauta, es la mejor manera de que, además llegué con un poquito de antelación con respecto a la venta y siempre me fío de su criterio a lo hora de escoger títulos. Buena muestra de ello es de nuevo este título de Sarah Gailey, une autore que plantea un western distinto: el de unas bibliotecarias queer que, en realidad, son espías que luchan contra el orden establecido. Con ese punto de partida es imposible resistirse, hay aventura, hay disparos y persecuciones y no falta una caracterización de las protagonistas. Un libro que se lee en un santiamén y que te deja el corazón “calentito”, diversión garantizada. Traducción: Carla Bataller Estruch


El legado de Maude Donegal/El hijo superviviente de Joyce Carol Oates (Siruela), siempre es una buena noticia que otra editorial se lance a publicar a la prolífica escritora estadounidense, una de mis escritoras favoritas y que sabe como nadie transitar entre los géneros sin apenas distinción. Lo que me vuelve loco es la forma en que han decidido hacerlo. Me costó un montón encontrar los títulos y es debido a que están incluidos en la recopilación Cardiff, by the sea, formada por cuatro “novellas”. Curiosa situación que espero que sirva para que luego publiquen un segundo título de la autora con las dos restantes. Hasta entonces, a disfrutar con la grandísima Joyce Carol Oates. Traducción: Susana de la Higuera Glynne-Jones



Wagnerismo de Alex Ross (Seix Barral), conocí a Alex Ross (y me imagino que la mayoría de sus lectores empezó igual) gracias al fabuloso ensayo sobre la música del siglo XX: El ruido eterno. Un libro en el que desgranaba a la perfección su evolución y la conectaba con los fenómenos sociales que sucedían al mismo tiempo. De ahí que esperase con verdadera pasión su ensayo sobre Wagner, uno de los mejores músicos de la historia y el mejor compositor operístico junto con Verdi. El libro promete mucho debido a la influencia del músico en la sociedad y música posteriores, desgranarlo parece toda una entelequia; a lo mejor las casi mil páginas de Ross nos ayudan a dilucidar todas sus perspectivas. Traducción: Luis Gago




Oreo de Fran Ross (Pálido fuego), tremendamente contento de que, por fin, una de mis editoriales favoritas se decida a publicar una escritora. Por lo menos, tengo que reconocer que este Oreo me interesa bastante. Y me imagino que su traductor habrá tenido bastante trabajo para reflejar el inglés con giros regionales y una mezcla de términos yiddish en esta epopeya en la que su protagonista busca a su padre judío desaparecido. Muchísimas ganas de tenerlo en mis manos para comprobar el resultado. Traducción: José Luís Amores

Bullshit: Contra la charlatanería de Carl T. Bergstrom y Jevin D. West (Capitán Swing), en un mundo globalizado como el que vivimos ahora mismo todo se está desdibujando hasta tal punto que cada vez es más difícil distinguir una noticia real de una falsa sobre todo por la manipulación en la forma de presentar los datos. Este libro me interesa especialmente porque sus autores buscan poder distinguir la desinformación y así poder combatir contra ella. Es curioso pero, debido a mi trabajo, el big data está muy presente en mi día a día y es una razón de peso para que tenga más ganas de leer lo que nos cuentan.  Traducción: Victoria Pradilla Canet


Los galgos, los galgos de Sara Gallardo (Malas Tierras), vaya trabajo más curioso en la sombra el que están realizando en la editorial Malas Tierras, con una elección de catálogo muy personal (tanto en lo anglosajón como en otras latitudes) y tratando de recuperar autores y autoras que se han quedado en un limbo literario desconocido. Tal es el caso de la escritora argentina Sara Gallardo, gran sorpresa gracias al fantástico Enero y que se ve refrendado ahora con la que ellos mismos dicen que es su novela más madura en una edición increíble en tapa dura y con un precio muy ajustado.

Un lugar desconocido de Seicho Matsumoto (Libros del Asteroide), el que avisa no es traidor, este libro sale en noviembre, es uno de los motivos por los que esta lista se estira demasiado en el tiempo; de todos modos vale la pena esperar y guardar un hueco de nuestra cartera para adquirirlo ya que es un autor estupendo, recuerdo que lo reseñé en esta mismo blog con su novela El Expreso de Tokio en la que nos presentaba un misterio en la misma tradición del Detection Club pero con las particularidades niponas. La trama de este libro promete y seguro que, en sus manos, estuvo más que bien desarrollada. Traducción: Marina Bornas

Los alcatraces de Anne Hébert (Impedimenta), siempre echo un vistazo a Impedimenta e intento coger algo distinto cada vez, afortunadamente varios de sus autores y autoras ya tienen un público lector así que me gusta arriesgar por alguna propuesta diferente; me ha convencido en esta ocasión probar con la quebequesa Anne Hébert y esta historia de dos mujeres que desaparecen en los años treinta, sobre todo porque el libro promete una indagación de una comunidad anquilosada en la tradición y el culto religioso y cómo los excesos pueden desencadenar tragedias. Traducción: Luisa Lucuix Venegas

Piranesi de Susanna Clarke (Salamandra), dieciséis años ha tardado la británica Susanna Clarke en volver a sacar una novela tras el éxito que supuso Jonathan Strange y el señor Norrell; no es un tema que me preocupe demasiado, estoy más interesado en el resultado y Piranesi es sencillamente, maravilloso. Una novela en la que la autora va desgranando de manera muy sutil sus misterios y que utiliza la fantasía para reflexionar sobre la soledad o, por qué no, la salud mental. Puede interpretarse como una fábula pero, independientemente de ello, la novela es deliciosa por su lirismo sin ser empalagosa. Traducción: Antonio Padilla Esteban

Historia de Shuggie Bain de Douglas Stuart (Sexto Pîso), este tipo de novela suele ser muy golosa y llamar la atención del público lector, a pesar de su ligeramente mayor extensión de lo habitual; y lo es sobre todo porque trata una historia de superación y valentía sin dejar de lado la compasión por los personajes. La historia de una familia escocesa hundida en la pobreza y su resistencia a quedar sepultada en su destino, y todo ello encarnado en el hijo menor, Shuggie Bain, que compone un relato de iniciación de esos que dejan sin aliento. Traducción: Francisco González López

Chicas en tiempos suspendidos de Tamara Kamenszain (Eterna Cadencia), la inclasificable y subyugadora Tamara Kamenszain vuelve con otra de esas propuestas que la hacen única; en esta ocasión con un libro cortito donde transita indistinguiblemente de la poesía al ensayo y viceversa, todo ello sin olvidar que la literatura que conmueve siempre se queda grabada en el lector. Deseando disfrutar de ella. ¡Qué autora más inabarcable y desafiante!

Cuarteto de Otoño de Barbara Pym (Gatopardo), qué curioso es repasar la historia a posteriori, cómo cambia la perspectiva de la obra de un escritor o una escritora; sobre todo con esta novela y la propia autora, Barbara Pym, que tenía difícil encontrar un editor para publicarla y sólo pudo hacerlo tras el apoyo de escritores como Philip Larkin, y gracias a ello pudo ver la luz quizá una de sus mejores obras. En boca de Edwin (uno de sus protagonistas) se trata de una novela en la que se relata la vida de “Cuatro personas a punto de jubilarse, todos vivimos solos y sin ningún familiar cerca: sí, eso es lo que somos.” Pocas novelas reflejan tan bien la cotidianidad de la senectud, con toda la crudeza de lo que significa hacerse mayor en soledad y darse cuenta que no sabes qué hacer con tu vida. Desoladora, un poco, pero hay una pequeña luz al final del túnel. Traducción: Irene Oliva Luque

Agua Dulce de Akwaeke Emezi (Consonni), echar un vistazo al catálogo de Consonni es abogar por el riesgo y los desafíos, por buscar otras miradas y perspectivas a las establecidas y, sobre todo, de esta manera, descubrir nuevos autores y autoras. Le autore Akwaeke Emezi ilustra a la perfección lo que comentaba, su ópera prima Agua Dulce propone la muy difícil tarea de vivir desde un yo fracturado. La experiencia vital de la niña nigeriana Ada abrirá nuevas formas de entender y percibir la realidad. Todo un reto. Traducción: Arrate Hidalgo


Heatherley de Flora Thompson (Hoja de Lata), nueva entrega de la escritora inglesa y secuela posterior a la publicación de la Trilogía de Candleford en la que la autora vuelve a utilizar a su personaje principal, Laura, para narrar sus propias experiencias vitales cuando llegó a Grayshott donde Flora se estableción en 1898 como encargada de la oficina de correos. Otra nueva oportunidad para disfrutar de su descripción del entorno natural y sus gentes, una maestra a la hora de describir la sociedad de la Inglaterra rural victoriana. Traducción: Pablo González-Nuevo

Esto no es para vosotros y otras historias de Gemma Files (Biblioteca de Carfax), sinceramente, qué gran noticia la vuelta de Gemma Files, su Experimental Film fue excepcional, y los siete relatos cuidadosamente escogidos para esta antología son dinamita pura. En el prólogo la autora comenta “El mundo está lleno de un dolor que procede de nuestras heridas, de una ira que procede de nuestro miedo y de un millón de otras cosas destructivas a las que no queda más remedio que enfrentarse de cara, con bondad, tanto hacia los que amamos como hacia nosotros mismos”, no se me ocurre mejor forma ahora mismo de definir lo que genera el horror. Traducción: Pilar Ramírez Tello

El ingrediente secreto de Emoni Santiago de Elizabeth Acevedo (Puck), la creadora del estupendo PoetX, Elizabeth Acevedo, tiene muchísimo talento y sus libros se leen con verdadero deleite; en este caso, mucho más, como comenta la protagonista, Emoni: “Mi tía Sarah dice que lo llevamos en la sangre: una necesidad innata de contar una historia a través de la comida.” Como si de Laura Esquivel se tratara, la escritora dominicana no duda en utilizar el arte culinario como columna estructural de una historia que se convierte en una novela de iniciación de una protagonista que tiene que madurar más rápido de lo que debería debido a circunstancias dificultosas. Es uno de esos libros que deja el corazón “caliente” y eso siempre es bienvenido. Traducción: Silvina Poch

Los sonámbulos de Chuck Wendig (Roca Editorial), una pandemia, nada menos, parece mentir que a estas alturas me pueda interesar algo tan cercano. Sin embargo, la novela de Wendig  tiene los suficientes elementos para resultar más que interesante gracias a un autor que, por ahora, no ha tenido tanta suerte por aquí. Y claro, no me resisto a poner otro título de terror. Soy débil. Traducción: David Tejera Expósito

Mía es la Venganza de Maria Ndiaye (Gatopardo), me gustan las propuestas de Gatopardo, sobre todo porque alternan entre lo clásico y lo contemporáneo, alternan estilos y traen autores y autoras de otras latitudes, así tenemos el caso de Maria Ndiaye, escritora de madre francesa y padre senegalés, con veinte novelas a sus espaldas y de la que vamos a poder degustar un thriller psicológico con tres mujeres en el punto de mira desde diferentes ámbitos, son razones de sobra para que se venga a casa. Traducción: Palmira Feixas

Así se pierde la guerra del tiempo de Amar El-Mohtar y Max Gladstone (Insólita), Roja y Azul son los nombres de los protagonistas de este singular libro en el que se nos relata una guerra que se extiende más allá de los confines del espacio y el tiempo y cómo ellos inician una correspondencia privada, una correspondencia que se irá transformando en un peligroso desafío según busquen que su facción gane la guerra. Sinceramente, esta sinopsis me llama tanto la atención que no me puedo resistir. Lo necesito. Traducción: Christian Rodríguez


No entres en el bosque de Stephanie Perkins (La Galera), utilizar el thriller juvenil para desarrollar un slasher en un pequeño pueblo era algo que no esperaba a priori de su anterior y estupendo libro, sobre todo porque el resultado fue muy muy entretenido. De ahí que, viendo que el siguiente se desarrolla en una acampada (toma referencia a unos cuantos slasher  clásicos y actuales) tenga clarísimo que voy a ir a por él otra vez..  Traducción: Ángeles Leiva

Harrow la novena de Tamsyn Muir (Nova), no me gusta engañar a nadie, Gideon la Novena lo tengo pendiente, se me acumulan los libros y no he buscado el tiempo para ponerme con él. Aún así, me encanta el concepto de la historia que plantea Tamsyn Muir y me voy a hacer seguro con la segunda parte para leer los dos seguidos. Es el momento. Traducción: David Tejera Expósito


Y con esto llego al final, veintiuna novedades entre las que seguro que encontráis una buena opción de lectura. Variedad no falta, en temáticas, en escritores/as, en estilos, en países… y, sobre todo, destinadas a que paséis un buen rato.  ¡A disfrutar!

Resumen Abril 2016. ¡Qué barbaridad!

Esta vez no andaré con eufemismos, he leído un montón. Y, además, lo he disfrutado de igual manera. De las 23 lecturas, cinco fueron de hombres; el resto, escritoras. Sigo aumentando el número  de escritoras este año y añado algunas de las que todavía no había leído nada (ocho más). Vayamos a la ristra de abril: 

El misterio de Riddlesdale Lodge de Dorothy Leigh Sayers, lo más fascinante de haber leído este libro es haberlo hecho en la edición de tapa dura antigua que encontré, edición en la que también estaría el siguiente. La siguiente curiosidad es que este es el segundo libro de Sayers en el que tiene como protagonista a Lord Peter Wimsey y que, en estos momentos, es inencontrable. ¿Y el misterio? Bien, gracias.

Lord Peter descubre el delito de Dorothy Leigh Sayers, incluido en la edición que comenté anteriormente, esto es aún más curioso porque son historias cortas del mismo detective (no sabía que existieran); están ubicadas justo después de El misterio del Bellona Club, el único libro que me había leído hasta este mes. Lo bueno es que las distancias cortas no le sientan mal tampoco.

Frankestein de Mary Shelley, eterno pendiente que por fin ha llegado este año, ya tocaba. Una obra maestra disfrutable a muchos niveles. Espero poder escribir algo sobre él más adelante. 

El misterio de Gramercy Park de Anna Katharine Green, bravo por la labor de editoriales como dÉpoca, la recuperación de esta entrometida impertinente y subyugadora al mismo tiempo. Ahora mismo acaban de publicar su segunda aventura y no puedo esperar para ponerme con ella. Llegará la reseña, de verdad que sí. 

Mi abuelo de Valérie Mréjen, nueva autora, siempre me gusta probar con dos libros por lo menos para ver qué tal, en este caso,  curiosamente cogí el primero y el último y he disfrutado los dos por diferentes motivos. Me gustaría escribir algo conjunto de ambos ya que la escritora francesa es muy interesante. Veremos.

Selva negra de Valérie Mréjen, la confirmación de una autora a la que seguiré a partir de ahora.

Antología Poética de Wislawa Szymborska, cuando lees la poesía de Szymborska pasa lo que pasa, te vuelves incondicional. Es excepcional y lo comenté en un post junto con su prosa. Si pincháis en el título tendréis más información.

El libro de los divanes de Tamara Kamenszain, vuelvo a redundar en mi comentario, pero es cierto como la vida misma. Me sobrepasa, la argentina es buenísima, el prólogo de María Moreno es fantástico y siempre tengo la sensación de que me pierdo la mitad de la batalla aunque me gusta lo que leo. Mi déficit de literatura sudamericana es más palpable en estas ocasiones.

Que no, que no me muero de María Hernández Martí, un simple vistazo a los dibujos de Javi de Castro sirvieron para llamarme la atención, los textos de María Hernández Martí me convencieron definitivamente por esa mezcla inevitable que deviene en una tragicomedia donde la protagonista, con pareja, perro, familia, amigos y un cáncer de mama, tiene que afrontar los hechos que le van sucediendo desde una perspectiva muy diferente a la habitual; el tratamiento de estos temas siempre es complejo pero, en este caso, no me equivoco al afirmar que prácticamente no se puede hacer mejor.

Y eso fue lo que pasó de Natalia Ginzburg, ya dije que la italiana se ha convertido en una de mis favoritas y es genial porque me quedan varios libros por leer. En este caso esta segunda novela, cortita, pero de gran intensidad, es otro ejemplo más de su buen hacer. En el horizonte me espera, por fin, Léxico familiar.

El viaje de Francesca Sanna, qué manera más maravillosa de presentar un tema tan candente como el de los refugiados para que lo pueda entender un niño. Qué hermoso y… qué triste, también es cierto.

Metáfora y memoria: Ensayos reunidos de Cynthia Ozick, por fin he podido leer a la norteamericana y me ha convencido. Ahora tengo que convencer al resto. En un próximo post, al menos, lo intentaré.

Longshot de Ann Nocenti y Arthur Adams, relectura aprovechando que estoy buscando mujeres escritoras en cómics. Nocenti, en esta serie limitada, presentaba uno de los personajes más atractivos que he leído en el fértil universo mutante, qué imaginativa fue al crear al curioso y “suertudo” Longshot, qué bien el dibujo de Adams, cómo me gustaría ver publicada su etapa de Daredevil. Crucemos los dedos.

Muy lejos de Kensington de Muriel Spark, me queda poco por leer de escritora británica, pero encontrarse con ella es siempre un gran placer. Tanta sutileza parece imposible, tanta oscuridad en un envoltorio inglés es aún más difícil de encontrar.

Bordados de Marjane Satrapi, con el pretexto de una reunión de mujeres, la escritora iraní diagnostica con buen humor algo tan duro como la situación de la mujer en el Oriente medio. Un mundo radicalmente distinto del nuestro donde la libertad no es habitual y los pocos derechos que se han ganado aquí, allí no son ni alcanzables.

Lady Killer de Joëlle Jones, sinceramente, ni estaba previsto, lo encontré de casualidad y, la verdad, es satisfactorio encontrarte con las peripecias de una asesina profesional que es capaz de llevar a cabo su vida de ama de casa y, en sus tiempos libres, masacrar a quien le manden.

The Grownup de Gillian Flynn, supongo que en algún momento esto llegará aquí, en una edición de esas “sacacuartos” a las que nos tienen acostumbrados; historia corta que vuelve a demostrar que Flynn es una voz a seguir aunque solo sea por sus argumentos perversos. Tres libros suyos leídos, tres libros que recomiendo sin dudar.

La mucama del Ominculé de Rita Indiana, definitivamente, lo mío con Indiana es imposible, sobre el papel me debería haber gustado un montón este libro, al final acaba agotándome, es apabullante, su estilo fantástico, pero siempre sus historias me acaban cansándo(me) (aun siendo cortas) y me cuesta un horror acabarlo. Somos incompatibles, y me da pena. No consigo entrar en ellas.

Los disidentes

Marcelín de Sempé, dice el autor francés que “No creo que mis personajes sean minúsculos. Quizás el mundo sea demasiado grande.” Lo que está claro es que encontrarme con sus pequeños protagonistas me produce una irremediable ternura, una sensación de estar al borde de las lágrimas por lo que nos cuenta, la encantadora historia de dos niños que tienen atípicas molestias: sonrojarse sin ningún motivo y estornudar sin venir a cuento. Y cómo estas particularidades servirán para unirles en una amistad que durará a lo largo del tiempo a pesar de todas las dificultades que se encuentren. Con Sempé es imposible equivocarse. 

Su pasatiempo favorito de William Gaddis, otro con el que no te equivocas nunca, nuevo tochazo del autor, sin pincháis en el título, tendréis mucha más información que ya comenté por aquí. 

Unas horas con los poetas muertos de Ko Un, fan incondicional del poeta surcoreano, esta nueva antología es una manera de recordarme de nuevo todo lo que me gusta. 

Donde viven los monstruos de Maurice Sendak, pero bueno, ¡qué delicia! 

Breve historia de siete asesinatos de Marlon James, me he extendido de sobra con esta obra en el post que hice al respecto. En el blog tenéis más información. No digo más, es una de las novelas del año.

Una vez acabado el resumen, no quiero irme sin poneros las adquisiciones de abril.

AdquisicionesAbril

Como os podéis imaginar, varios de ellos los tengo pendientes. Espero que vayan saliendo poco a poco. Aunque también creo que no va a ser en mayo. Bastante tengo con el Baileys Prize.

Un abrazo y ¡Buenas Lecturas!

Resumen Febrero 2016. Cómics, poesía y más

Va siendo hora de poner el resumen de Febrero, como de costumbre me faltan algunos de los libros por reseñar pero no quiero agobiarme con este hecho. A estas alturas no puedo dejarlo pasar más, está llegando abril. Febrero fue un mes estupendo y variadísimo, sigo con mis mujeres y ha habido de todo: poesía, cómics, narrativa, novela policíaca, ciencia ficción… hasta once autoras nuevas han entrado entre los veinte libros disfrutados. Sólo dos han sido de hombres, esto está marchando a la perfección. Paso al pequeño resumen y, en el caso de haber reseña, está enlazada con el título: 

Es el verbo tan frágil de Sandra Santana, empecé el mes con mucha poesía, y tan contento, tengo la sensación de poder disfrutar de la literatura más allá del género o temática que me encuentre y eso me hace más ecléctico. Este libro de Sandra Santana es cortito, conciso, y, desde luego, demuestra en cada verso lo contrario del título, para nada el verbo es frágil, muy al contrario, el lenguaje, a pesar de su infidelidad, le sirve para la construcción de la identidad. 

El azul es un color cálido de Julie Maroh, espléndido, un cómic delicado, cargado de sentimientos tratados con mucha sensibilidad,; el dibujo, especialmente atractivo, sirve de acompañamiento a una historia donde los secretos son los verdaderos protagonistas, secretos revelados que devienen en momentos difíciles de vivir. La vida es tremendamente complicada cuando vas contracorriente, más en el caso de identidad sexual. 

Fun Home. Una familia tragicómica de Alison Bechdel, hablando con otra persona a la que le había gustado este cómic me comentaba que muchas personas sentían un especial rechazo ante la historia que narra; la autora aprovecha las posibilidad que le ofrece este medio para contar una autobiografía desde su infancia, a modo de relato de formación, donde utiliza diferentes perspectivas para explorar las relaciones paterno-filiales y la construcción de la identidad. 

Deudas contraídas de Ana Rosetti, gran recopilación de poesía donde prima el reflejo de la sociedad por encima de otros supuestos. Rosetti nos trae un tipo de poesía que deviene en fotografía actual de la sociedad en la que vivimos. Afortunadamente, aparte del fondo, la forma está muy bien tratada. La verdad es que ha sido una sorpresa más que agradable por la intimidad que desprende, convirtiéndose en un diálogo interior entre escritora y lector/a. 

¿Podemos hablar de algo más agradable? de Roz Chast, espléndido retrato autobiográfico con reflexiones sobre las relaciones entre padres e hijos además de reflejar maravillosamente el paso de la juventud a la vejez y todo lo que lleva asociado. El dibujo es muy particular y contrasta con alguno de los momentos que aparecen pero le da un toque de ligereza y buen humor que, particularmente, me parece exquisito. Una joya.

Tiempos de Hielo de Fred Vargas, siempre entretenida la escritora francesa con el torpe Adamsberg y un buen surtido de personajes secundarios perfectamente caracterizados. Si bien es cierto que esta entrega me ha resultado inferior a las anteriores, incluso he echado de menos ese intento de presentar un fenómeno sobrenatural. Aun así, es una buena opción policíaca.

La novela de la poesía de Tamara Kamenszain, ese momento en el que te das cuenta, no solo que has llegado tarde, sino que, posiblemente, no consigas estar a la altura. Kamenszain juega con una serie de factores  que me quedan demasiado lejanos por mi formación anglosajona (y mi falta de lecturas hispanoamericanas), montones de referencias a los grandes escritores de la zona que me hacen sentir que me estoy perdiendo mucho. Independientemente de este hecho, este intento de montar una novela de poemas tiene un cuidado excepcional por la forma poética (y complejo) y es muy disfrutable a pesar de mi limitación.

Proleterka de Fleur Jaeggy, al final no preparé nada sobre ella, y no lo voy a preparar. Me temo que este segundo libro me gustó bastante menos que el anterior y la dejo entre los autores que se pueden leer pero no me atraen demasiado. Se disfruta del momento pero  habiendo otras, hay que elegir. 

Pagarás con maldad de Margaret Millar, Millar es un seguro de vida a la hora de leer un clásico de novela negra. Sus desarrollos suelen ser muy enigmáticos y siempre se guarda giros finales que te dan buenas sorpresas. Hay que leerla. 

Aún queda mucho por decir de Rose Ausländer, si pincháis en el título podréis ver una muestra de su fantástica poesía y el comentario que hice al respecto.

La niña de oro puro de Margaret Drabble, parece mentira que podamos tener en circulación otro libro de la escritora británica. Siempre interesante, está no es una ocasión menor de disfrutarla. En la reseña hice un análisis al respecto de sus técnicas. 

Monstruo de ojos verdes de Joyce Carol Oates, me extendí bastante con esta novela juvenil que trata el tema de la violencia de género a la manera de Oates, es estupendo. 

Ms Marvel: Fuera de lo normal de Willow G. Wilson, vaya, vaya, y no me había enterado de esta versión alternativa con una nueva Ms Marvel; divertida, sin complejos, y, aunque odie el adjetivo, fresca visión del mundo superheroico con disquisiciones religiosas (sobre todo referentes al mundo musulmán) y cuestiones de género imbuidas en una historia que tiene una superheroína deliciosa como protagonista. El dibujo de Alphona es más que digno y conjuga muy bien con el tono de lo que escribe Wilson. 

El bosque de la noche de Djuna Barnes, sé que voy a escribir algo sobre esta novela ambigua y oscura pero ciertamente prodigiosa. También sé que todo lo que escriba, en casos así, se queda muy por debajo del talento exhibido por Barnes. Ya veremos lo que consigo hacer. Un clásico del siglo XX.

Por no mencionar al perro de Connie Willis, es injusto, este libro debería haberlo leído hace mucho tiempo; también es injusto que no vaya a tener una reseña, pero, sin embargo, alguno se va llevar una sorpresa cuando lo vea al final de año. Se ha convertido en uno de mis libros favoritos. Una perfecta conjunción de novela de enredo victoriano-mistery- viajes en el tiempo aderezada con un montón de referencias a los clásicos del detection club y muchísimo buen humor. Es perfecta. 

El corazón es un cazador solitario de Carson McCullers, vaya, otra de esas novelas perfectas. Por fin. Habrá reseña, tiene que haberla. Espero que en poco tiempo. 

Silas Marner de George Eliot, con el tiempo quiero rellenar mis huecos pendientes con la escritora inglesa, esta pequeña novela reúne, de manera condensada, su buen hacer. Se disfruta mucho.

Out de Natsuo Kirino, este es uno de esos ejemplos donde una novela de género policíaco consigue ser muchísimo más interesante que muchas novelas que nacen con la pretensión de ser “literarias” (signifique lo que signifique); partiendo de una premisa que pone al límite a cuatro protagonistas, todo se irá convirtiendo en un hardboiled brutal que desencadena un duelo entre dos protagonistas como si se tratara de un western… ah, y por el medio hay descuartizamientos y mucha mala leche. En fin, una novelaza que no te deja indiferente  y no aburre en ningún momento.

Los disidentes

Sólo dos ha habido este mes y han sido obligados, unos encargos que no podía dejar pasar y que aparecieron en primer lugar en Ópera World :

La ópera como teatro cantado de Gabriel Menéndez Torrellas, si pincháis en el enlace veréis de qué trataron las conferencias reunidas en este pequeño libro con ideas muy interesantes.

Nietzsche y la música de Blas Matamoro, tengo la reseña en el horno, así que no me voy a extender, buen trabajo del autor que nos tiene acostumbrados a este tipo de estudios que aportan nuevas visiones a épocas conocidas de la música. En este caso la época en que vivió el filósofo.

Por último, las adquisiciones de Febrero:

 

AdquisicionesFebrero

Sorprendentemente me acabo de dar cuenta que no he programado más que una de ellas. Vaya lío que se me montó en marzo. Tengo que pensarme muy bien alguna de ellas y que vayan entrando, además son novedades. Uno de los beneficios de este año es que las novedades no están dictando mis lecturas. Esto, sinceramente, me parece muy sano.

Un abrazo y ¡Buenas Lecturas!

Aún queda mucho por decir de Rose Ausländer. La poesía como salvación

Portada-Auslander-alta-194x300Nuevo libro de la colección de poesía de Sexto Piso, nueva muestra de una buena elección de catálogo. En este caso nos encontramos con una escritora alemana, Rose Ausländer (1901-1988), una de las poetas en lengua alemana más destacadas del siglo XX que, tras la ocupación nazi de Bucarest tuvo que mudarse al gueto de Chernivtsi, donde permaneció dos años y llegó a conocer a quien la influenciaría para modernizar su estilo, Paul Celan.

Recientemente, he tenido la oportunidad de leer la poesía de Tamara Kamenszain y el contraste con la poética utilizada por Ausländer  es ciertamente abismal: desde lo recargado, a veces barroco, de la propuesta de la primera (con múltiples referencias y difíciles metáforas) resalta aún más el minimalismo lírico, conciso, de versos y estrofas muy breves, que nos ofrece la segunda. Lo bueno es que, ambas propuestas, con sus diferentes estilos, resultan excelsas en su resultado final y es de una manera totalmente diferente como llegan a esa situación.

Ausländer opta por convertir su poética en algo mesiánica  salvífico; ante la situación vivida en el siglo XX, la profunda desestabilización social a la que nos llevaron tantos hechos penosos (guerras, campos de concentración…) nos propone una opción más alejada de la habitual beligerancia de otros poetas, para ella el lenguaje poético sirve como elemento que nos lleva a la salvación, mejor aún, es la salvación para continuar con nuestra vida; para valorar la vida tal y como se merece; de esta manera sus primeros versos nos muestran el dolor de los conflictos que nos trae el mundo y su contraposición con los elementos que nos hacen vivir (voluntad del mundo-nuestro sueño) con victoria clara en la estrofa final de lo segundo:

 

PRUEBA DE FUERZA

“Por mucho tiempo te he mirado

Mundo

cómo te sacudes me sacudes

te esfuerzas

en sacudirme

 

Tu furia despertó

mi última cordura

no te considero

hipócrita

no eres libre

 

Por demasiado tiempo te he mirado

no me dejo desquiciar

mi camino de palabra va más lejos

 

Léelo

negro sobre blanco

mi sueño y yo

somos más fuertes

que tu veleidosa voluntad”

 

En esta lucha por los sueños cobra la mayor importancia el uso del lenguaje para construir la poesía (“jóvenes palabras que rejuvenecen el musgoso mundo”) ofreciéndonos la típica dicotomía viejo-joven donde lo joven está identificado con la creación poética:

 

VIEJO-JOVEN

“Mis dedos enmusgados

sostienen jóvenes lápices

 

Ante mí yace

intacta una hoja de papel

 

Hago venir jóvenes palabras

al musgoso viejo mundo

para rejuvenecerlo

 

Amigos

lo comprueban”

 

El mensaje está cargado de optimismo y busca nuestra afirmación a la vida y a todo lo que nos ofrece, aquello que en un primer momento no vemos y que sin embargo está presente:

 

“SÍ DECIR

 Sí decir

a la vida

 

que contigo

y tus palabras

juega

 

Juegos de palabras

plenos de secretos

malicia y prodigios

 

Gozo y tragedia

de tu existencia”

 

Es lógico que este camino se convierta en una renovación, una resurrección que nos hace reafirmar los motivos por los que queremos vivir; la naturaleza, epítome de la belleza, sirve como catalizador de esta renovación de nuestra esperanza por vivir:

 

DE NUEVO II

“Haz de nuevo

agua de mí

 

Fluir quiero

en el raudal

 

En el mar

desembocar

 

Hambrientos de patria

 

Enterramos nuestra muerte diaria

en la palabra

resurrección”

 

Ni más ni menos que estar en comunión con la naturaleza, con todo aquello que nos ofrece y que nos ayudará a “celebrar la infiel vida”; estamos de acuerdo en que la vida es muy dura, siempre nos traerá penalidades, pero el mensaje de la poesía de Ausländer es un canto de optimismo que nos pide la aceptación de estas vicisitudes y celebrar todo lo bueno que la sombra de la tristeza borra de nuestra visión:

 

CON TODOS USTEDES

“Flotar

con el pájaro

 

con el sol

brillar

 

rodar con la

tierra

 

con todos ustedes

celebrar

la infiel

vida”

Un arcoíris, una rosa, colores, sueños… motivos de sobra para darnos cuenta de que cualquier día de nuestra vida podemos decir la palabra “hermoso” y eso es una razón única para sentir la felicidad que nos rodea:

 

CONCILIACIÓN

“De nuevo una mañana

sin visiones

en el rocío brilla el arcoíris

como signo de conciliación

 

Puedes alegrarte

por la perfecta estructura de la rosa

en verdes laberintos puedes

perderte y reencontrarte

en una forma más clara

 

Puedes ser un hombre

Ingenuo

 

El sueño de la mañana te relata

cuentos de hadas puedes

dar un orden nuevo a las cosas

repartir colores

y aún decir

hermoso

 

en esta mañana

tú creador y criatura”

 

El último poema de la antología actúa como cierre de un círculo que se abrió con el título inicial (Aún queda mucho por decir) y, al mismo tiempo, abre nuestro corazón a una esperanza duradera; no sólo hemos resucitado a la vida con estos versos sino que quedan muchos más por descubrir (y que citar en tus propios labios) que nos van a ayudar a rememorar cada día las ganas por vivir, más allá de las dificultades que nos podamos encontrar.

 

AÚN QUEDA

“Aún así magnífico

polvo de la carne

 

Este alumbramiento

en seno de pestañas

 

Labios

aún queda

mucho por decir”

 

Los textos provienen de la traducción de Nuria Manzur Bernabéu de Aún queda mucho por decir de Rose Ausländer para la colección de poesía de Sexto Piso.

Segundo mes, segunda selección. Engordando la nómina de escritoras.

Me va a costar, pero creo que vale la pena que vaya escribiendo este tipo de posts. Entre otras cosas porque quiero que mi año de lectura de mujeres quede muy bien documentado, al menos en lo posible. Febrero acaba de empezar y, nuevamente, os traigo la selección potencial de escritoras que tengo pensado (intentar) leer en este tiempo. Empezaré con las que me faltaron de la selección del mes anterior :

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Es curioso pero se me quedaron las policíacas en el camino, tanto Anna Katherine Green como Fred Vargas, así como El leñador de Michael Witkowski van a ser prioritarias este mes. Eso seguro. Lo mismo sucede con dos de las que tenía en inglés, con nada menos que Joyce Carol Oates y George Eliot. Las otras prioritarias van a ser Drabble, Atwood y Djuna Barnes, que ya  comenté el mes pasado, no voy a decir más sobre ellas. Quiero pasar a las que se añaden este mes para hacer aún más grande la lista de escritoras. Os pongo la foto donde aparecen la mayoría.

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Todos los meses iréis comprobando una serie de constantes debido, principalmente, a que tengo un montón de libros de dichas autoras y hay que programarlas mes a mes, para ir dando salida; también es cierto que me lo puedo saltar según lo que venga en novedades pero sí me gustaría tener una serie de ideas fijas y autoras (mis favoritas) de las que siempre tenga algo que leer. De ahí que este mes haya conseguido poner algunas de las constantes del mes anterior y he añadido otras, os las explico a continuación:

-Siempre habrá uno (o dos) libros de Margaret Atwod y Joyce Carol Oates. A Nada se acaba y Expensive People podéis ver que he sumado Doña Oráculo y Monstruo de Ojos Verdes. Es muy probable que me centre en aquellas publicadas en castellano con incursiones en inglés para las últimas que salgan pero todavía no lo tengo tan claro.

-Me gustaría leer uno o dos clásicos, si el mes anterior leía a la prodigiosa George Eliot, este mes sumo a Maria Edgeworth y su Ennui al Silas Marner de la primera.

-A partir de este mes A. S. Byatt y Virginia Woolf van a ser fijas. Dos de mis autoras favoritas de las que iré desgranando la mayoría de su obra. En el caso de la primera, empiezo con el cuarteto de Frederica (La virgen en el jardín). Con Woolf, leeré cronológicamente todo lo que me queda (bastante) de ella, empezando con ese El lector común. Lo mismo puede aplicarse a Alice Munro, seguiré el mismo criterio que con Woolf, empezando por El progreso del amor.

-En lo policíaco quiero también poner alguna regla. Sue Grafton va a proporcionar letras de su abecedario del crimen todos los meses. Ahí está la E de Evidencia. Lo mismo va a suceder con Dorothy L. Sayers, su serie de Lord Peter Wimsey será habitual, empezando este mes por dos de sus primeros casos.

El resto se tratará de temas más aperiódicos, por lo tanto, los describo a continuación:

-Este mes he programado tres cómics escritos por mujeres, Alison Bechdel (Fun home), Julie Maroh (El azul es un color cálido) y Roz Chast (“¿Podemos hablar de algo más agradable?”). Tres estilos y temáticas bastante distintos que pueden resultar muy  interesantes.

-También he pensado en tres poemarios de autoras que no conozco: Sandra Santana, Ana Rosetti y Tamara Kamenszain. De esta manera, leo poesía y me abro a más posibilidades. Veremos cómo va el experimento.

-Dos autoras que llevaba pensando hace tiempo aparecen por fin en este blog. Por un lado la nobel Wislawa Szymborska, por el otro Carson McCullers, en ambos casos con dos obras emblemáticas, Lecturas no obligatorias y El corazón es un cazador solitario. Creo que he acertado plenamente en la elección, y seguro que el próximo mes alguna vuelve por aquí.

-Después del libro de poemas que me leí, buen libro, me apetece un montón el Llamada perdida de Wiener, una autora que disfruté y de la que quiero profundizar más.

En cuanto a lecturas de género, bastantes buenas representantes, de las que aparecen en la foto:

-El libro ilustrado del Frankenstein de Mary Shelley, me falta poner algo más de terror en los próximos meses. Todo llegará.

Pagarás con maldad, por fin Margaret Millar para demostrar que no era, precisamente una sombra del gran Macdonald.

Fuera de la fotografía, ojo a los tres libros que tengo previstos:

-Por un lado Out de Natsuo Kirino, novela negra japonesa de una autora que tenía en el olvido.

-Por el otro, por fin, Por no mencionar el perro, Connie Willis, uno de los libros por los que tenía más ganas de empezar este reto literario.

-Ah, y casi se me olvida, el segundo libro que leo de Fleur Jaeggy, Proleterka.

Y esto es todo, sinceramente me he pasado, algunos se van a quedar en el tintero… pero no hay problema. Los terminaré en marzo.

Y me quedan muchas autoras en  la recámara. El próximo mes más.

Un abrazo y ¡Buenas lecturas!