Lecturas no obligatorias de Wislawa Szymborska. Grandeza sin aspavientos

9788498959185_l38_04_hNo entiendo muy bien cómo he llegado a copiar estos textos aquí ni qué voy a comentar exactamente, pero sí quería explicar algo sobre Wislawa Szymborska; como ando tan justo de tiempo he cogido textos de dos obras diferentes: por un lado, Lecturas no obligatorias, publicada por Alfabia; por el otro, la Antología poética que publicó Visor; el caso es que las dos me han encantado y quería utilizar los excelente prólogos de ambas para dilucidar los motivos por los que se ha convertido en una escritora habitual en mi lista de lecturas.

Cuando descubres autores de los que no sabes nada siempre tienes la tentación de discernir cómo son, al menos alguna característica que defina su personalidad, otra cosa es que al descubrir algo no te guste y prefieras obviarlo, suelo separar la obra del personaje por simple pragmatismo; de esa manera disfruto de ella independientemente de que me caiga bien o no. Sin embargo, hay casos en los que texto y vida están indisolublemente unidos y tal es la cuestión con la escritora polaca; gracias a la antología poética tenemos la posibilidad de desvelar, a través del discurso que dio al recibir el Nobel, algo de este carácter: 

“El 6 de diciembre viajó a Estocolmo para la entrega de los premios Nobel, acompañada de un pequeño grupo de amigo. Pronunció uno de los discursos más breves pero también más impactantes de la historia del premio. En la alocución resumió de manera sorprendente  y sencilla el sentido de la poesía. La poesía que, en realidad, es la vida misma. “Estimo altamente estas dos pequeñas palabras: ‘no sé’. Pequeñas, pero dotadas de alas para el vuelo. Nos agrandan la vida hasta una dimensión que no cabe en nosotros mismos y hasta el tamaño en el que está suspendida nuestra Tierra diminuta. Si Isaac Newton no se hubiera dicho ‘no sé’, las manzanas en su jardín podrían seguir cayendo como granizo, y él, en el mejor de los casos, solamente se inclinaría para recogerlas y comérselas. Si mi compatriota María Sklodowska-Curie no se hubiera dicho ‘no sé’, probablemente se habría quedado como maestra de química en un colegio para señoritas de buena familia y en este trabajo, por otra parte muy decente, se le hubiera ido la vida. Pero siguió repitiéndose ‘no sé’ y justo estas palabras la trajeron dos veces a Estocolmo, donde se otorgan los premios Nobel a personas de espíritu inquieto y en búsqueda constante.” 

Ella misma se define a través de su incapacidad de no-saber, y presenta esta filosofía como un camino de vida; es muy difícil reconocer que no sabes algo, afirmar tu incapacidad para entender lo que te están contando, duele porque todos queremos demostrar nuestra importancia; sin embargo, Szymborska nos enseña un camino distinto: reconocer lo que nos falta para empezar mejorar;  es un punto de partida distinto que a ella le sirve para explorar diferentes recorridos. Esto nos lleva a otro texto interesante sobre la creación, la lucha contra la página en blanco y su tranquilidad a la hora de componer poemas: 

“La primera dama de la poesía polaca decía que la lucha de un poeta es enfrentarse con la hoja en blanco, sentado ante el escritorio, en soledad. Así lo hacía ella, de noche, creaba pocas o muchas líneas que la mayoría de las veces no pasaban la prueba del alba y terminaban en la papelera (por cierto, en una de las veladas con jóvenes lectores dijo que la herramienta más importante para un poeta era la papelera).

Trabajaba cada palabra, cada frase con enorme cuidado. Le importaba mucho el ritmo, la música del verso. Publicó apenas 13 tomos escritos en los 86 años de su vida, libros que, a partir de los años 60, se convirtieron en grandes acontecimientos literarios, recibidos con admiración por el público y la crítica. Szymborska siempre se mantuvo fiel a su estilo tranquilo, tonificado, lleno de elementos aparentemente fútiles pero que unas veces llevan delicadas dosis de sentido del humor y otras aprietan la garganta en un llanto interior. 

Toda una artesana de las letras, palabra a palabra llegaba a componer textos de valía y no consideraba que fuese ni intelectual ni especialmente inspirada por un genio poético que daba luz a sus períodos de sombras. La sencillez aparente de sus composiciones vuelve a demostrar el cómo la poesía está indisolublemente unida a la vida, aunque sólo sea así para los 1600 lectores de poesía que hay en cada país: 

“Dijo alguien (lo repito tras Adam Zagajewski) que mires por donde mires, al fin y al cabo, en cada país hay 1600 lectores de poesía. Sea verdad o no, quizás viviríamos ignorando la existencia de la gran poesía de Wislawa Szymborska, si no fuera por el premio Nobel. O quizás no sea cierto… Ahora sus poemas se traducen a todos los idiomas del mundo, las tiradas de sus libros alcanzan varios miles de ejemplares, se reeditan. Tiene admiradores en todos los continentes, en diferentes sociedades y tradiciones literarias y culturales. La poesía de Szymborska llega al fondo, afecta y cautiva, por la universalidad de su mensaje y su forma elegante, aparentemente sencilla y clara, por su falta de narcisismo. Sencillamente, cuenta la realidad a su manera a través de la poesía. Es un hada buena, que ve pequeñas, sencillas cosas: gestos, sonrisas, frases, miradas. Su varita mágica nos convierte en seres sensibles. Nos abre un mundo que antes no veíamos.

Ya lo decía Fernando Pessoa: la literatura es la prueba evidente de que la vida no basta. Podríamos añadir: la poesía es el condimento indispensable para que la vida tenga sentido.” 

Como buena muestra del resultado de su poética no quería pasar a su prosa sin poner uno de sus poemas más famosos: 

LAS TRES PALABRAS MÁS EXTRAÑAS

“Cuando pronuncio la palabra Futuro,

la primera sílaba viaja ya al pasado.

Cuando pronuncio la palabra Silencio,

lo destruyo.

Cuando pronuncio la palabra Nada,

creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.” 

lecturas-no-obligatorias_prosasEntrando en las lecturas no obligatorias, elimino todo lo referente a la poesía en su prólogo y me voy a lo que me ocupa, lo referente a su prosa en general y particularmente a estos artículos;  Manel Bellmunt Serrano lo desarrolla muy bien, definiendo la visión del arte de la polaca de una manera común hablemos de lo que hablemos (poesía o prosa):

“Pero el libro que quiero presentarles no es una antología de sus poemas, y con razón se preguntará el lector por qué hago referencia a su poesía. Las razones son múltiples, pero únicamente referiré dos: en primer lugar, los temas tratados en este volumen de prosas son, en su mayoría, los mismos a los que alude su poesía y, en segundo lugar, para comprender la dimensión moral y ética de la autora es necesario comprender su poesía y su visión del arte. Y esa visión del arte coincide tanto en su obra poética como en su prosa, y podríamos definirla como un humanismo revestido de ironía.”

De ahí que sus comentarios busquen lo insospechado de sus lecturas, trasladándonos perspectivas diferentes, puntos de vista alejados que pueden funcionar como aclaraciones, reseñas o simples reflexiones que le pueden llevar a digresiones que se pueden acercar ( o no) al sentido del texto, pero que siempre constituyen algún tipo de valoración crítica:

“Lecturas no obligatorias es una recopilación de textos aparecidos durante décadas primeramente en Zycie Literackie, un conocido semanario polaco de literatura y cultura, y , más tarde, en otras revistas como Pismo u Odra. A partir de 1993, estas breves piezas en prosa se publicarán en Gazeta Wyborcza. […] sus columnas no son reseñas literarias, sino comentarios a obras que normalmente no acaparan la atención del crítico.[…] En ocasiones, Szymborska se olvida ex profeso de las obligaciones del articulista y divaga sobre temas que guardan poca o ninguna relación con el libro. Rara vez se centra exclusivamente en la obra en cuestión, sus características formales o su calidad literaria, pero siempre arroja una valoración crítica –a veces sutil; otras, despiadada- sobre el asunto en cuestión.”

Y todo se alinea con la filosofía del “no sé” de la que hablé anteriormente, ya que los textos que construye Szymborska son tan eclécticos como poco habituales pero, inevitablemente, en todos ellos se vislumbra este humanismo irónico que tan adecuadamente definió el prologuista:

“En el fondo, sus artículos no son más que un pretexto para centrarse en el campo de una prosa que siempre se ha declarado “incapaz de escribir”. El lector pronto se dará cuenta de la realidad que subyace bajo esa aseveración, y de que la autora polaca utiliza el lenguaje con maestría y precisión también en prosa. Hay artículos sobre biología, arqueología, historia, geología, botánica, psiquiatría, gastronomía… Pero en todos ellos se aprecia a trasluz el lado más humanista de Szymborska, un humanismo recubierto de ironía.”

El término medio Aristotélico sería una manera (in)justa de modelar las aproximaciones de la poeta; entre otras cosas porque transita la heterodoxia sin estar demasiado lejos, la ortodoxia sin ser reaccionaria, da la impresión de que nos muestra la vida tal y como es, con todas sus incoherencias y discordancias:

“La filosofía de Szymborska se decanta por la moderación (que no el conservadurismo) y el escepticismo. Trata cautamente de evitar las grandes frases y las grandes aseveraciones y prefiere las contradicciones a las verdades generalmente aceptadas. El mundo que nos presenta no se basa en una cosmogonía aparte, sino que añade glosas a la realidad en que vivimos. Como ella misma añade en algunas ocasiones a sus artículos, su lugar se encuentra en el margen, junto al conocimiento aceptado. Es una heterodoxa que, sin embargo, prefiere no alejarse en exceso de la ortodoxia.”

Lo que está claro es que, de esta manera, nos entretiene, nos hace disfrutar de lo que leemos y todo ello lo consigue sin vanos efectos artificiales que vacíen de significado el sentido de lo que nos cuenta:

“Lecturas no obligatorias es muchas cosas, todas a la vez. Es por eso que esas piezas en prosa son tan entretenidas y amenas. Y lejos de vulgarizar la literatura, buscan todo lo contrario: devolverle su dignidad y su humanidad. Porque el libro, como día Szymborska, es una de las mayores invenciones del homo ludens. Nos hace libres, nos invita a soñar y nos entretiene, entre otras muchas cosas. Szymborska sique escribiendo para disfrute del resto. Y la sonrisa, aunque digan lo contrario, nos acerca a nosotros mismos.”

Buena muestra de su talento puede verse en los siguientes textos que he escogido (y que podrían haber sido otros); me encanta el paralelismo de Vermeer con un cuarteto de cámara inusual que ejecuta con respecto a una biografía del autor:

“Expresar con palabras las obras de Vermeer es un esfuerzo en vano. En su caso, un cuarteto musical con dos violines, un fagote y un arpa sería un medio de expresión mucho más apropiado.”

Simplemente, no puedo dejar de adorar su apología del humor frente a la tan cacareada seriedad, “seriedad absurda” es un término a tener muy en cuenta a partir de ahora, debería convertirse en una expresión que usemos frecuentemente:

“Opino que tanto la gravedad como el humor son igual de valiosos y, por ello, espero con ansia el momento en que la seriedad comience a envidiar al humor a modo de revancha. […] Señores críticos, ustedes que se sirven del término “humor absurdo”, ¡acuñen del mismo modo el de “seriedad absurda”! Distingan la seriedad refinada de la primitiva, la despreocupada de la macabra.”

Muy en línea con nuestra incapacidad de decir “no sé”, el auto examen de conciencia sería lo anterior a este reconocimiento; tememos ver nuestro interior, queremos constatar que somos mejores que los demás, de ahí que siempre busquemos los defectos de los demás:

“No es fácil hacerse un examen de conciencia a uno mismo; sin embargo, hacérselo a cualquier otra persona nos resulta fácil y refuerza nuestro convencimiento de que somos mejores.”

A favor totalmente de su apreciación del tiempo estival como espacio-tiempo dedicado a lecturas concienzudas… algo que nunca hago yo mismo por la razón que ella comenta: 

“Recomiendo esta larga lectura para el tiempo estival. No sé de dónde ha salido esa idea estúpida de que hay que elegir lecturas ligeras para las vacaciones. Si es todo lo contrario: esas lecturas ligeras deben leerse –si es que en realidad es posible leer algo- antes de acostarse, después del trabajo o las labores de casa, cuando resulta difícil encontrar esa concentración que requieren los libros más serios.”

No  me puedo creer que hayas llegado a estas alturas y no te hayas decidido a buscar un libro suyo todavía. Si es así, ¿a qué esperas? Verás cómo vale la pena. 

Los textos provienen de la traducción del polaco de Elzbieta BortklewiczManel Bellmunt Serrano de Antología poética en Visor Poesía y en Lecturas no obligatorias de Alfabia ediciones

Mis lecturas favoritas del año 2013

Me encantan las listas. Hay tantas listas como gustos y siempre es divertido comprobar lo que sale y sobre todo ligarlo a las afinidades de cada lector.

Este es el tercer año, desde que me “dedico” a escribir posts sobre libros en distintos sitios,  en el que preparo una lista con lo mejor del año. A ver si, poco a poco, consigo que se convierta en una costumbre el que aparezca este post justo el día 1 de enero del año siguiente.

Como en años anteriores me gusta repasar lo que ha sido mi año lector personalmente; también solía hacer una pequeña reflexión sobre el mundo editorial; pero gracias a las “Epístolas librescas” del grandísimo Jónatan Sark en el maravilloso Blog Ausente de Lord Absence, no tiene mucho sentido, ya que en ellas está todo lo bueno  que va saliendo en el año. Además, en su post con el clásico “Sark de Oro” del año realiza un resumen tan exhaustivo como interesante.

Os dejo a continuación los enlaces a estas Epístolas que si no conocéis ya estáis tardando en ir a verlas:

Epístola 1.

Epístola 2.

Epístola 3.

Epístola 4.

Epístola 5.

Epístola 6.

Centrándome en lo personal, tengo que reconocer que, nuevamente este año, me he superado en la mayoría de atributos; he leído mejor, más cantidad, más calidad y más en inglés.

El año pasado terminé 131 libros, y estaba bastante bien, pero este he llegado a los 171 que parecen un límite bastante razonable. También es cierto que, en el proyecto que tengo pensado a tres años las novedades han acabado asfixiando mi reto y debo retomarlo con más fuerza este año para poder terminarlo. En cuanto a las editoriales, como de costumbre, he escogido un montón de títulos pertenecientes a las más  pequeñas, tengo tendencia a ello, y a evitar, habitualmente, los best-sellers vendidos a bombo y platillo. El año que viene se presenta del mismo estilo, sobre todo porque, posiblemente, el Grupo Prisa sea absorbido definitivamente por Random House Mondadori, dejando todo el poder a dos grupos que monopolizarán las novedades mensuales y unas pocas editoriales intentando buscar su hueco entre “nichos” de lectores que busquen ofertas distintas.  De hecho este año lo hemos visto, cómo surgen grupos pequeños buscando su espacio en el corazón de alguno de nosotros como “Malpaso” o “Ginger & Ape”.

cuentos-de-muerte-y-demencia-9788415717287Sin más demora, paso a comentar los que considero las mejores lecturas del año; no son ni más ni menos que los libros con los que más he disfrutado. Son todos publicados (o reeditados) este año y siempre pongo una novedad (o dos) de años anteriores por su relevancia literaria; evidentemente no leo todo, mi ancho de banda llega a donde llega, y soy consciente que hay varios libros que tengo a punto de leer que podrían haber entrado en esta lista. Otros años dejaba once títulos en total, este año han salido más; no lo voy a dejar fijo, este año salen estos y el próximo posiblemente saldrá otro número. Teniendo en cuenta estas consideraciones, vayamos a la lista:

“Cuentos de demencia, amor y muerte” de Poe y Gris Grimly, en un año en el que han proliferado los libros ilustrados, con propuestas de todo tipo, esta edición de Nórdica elcazadorsordode los cuentos de Poe brilla con luz propia gracias a las fabulosas ilustraciones del enigmático Gris Grimly que convierten el libro prácticamente en un cómic y que consiguen el doble objetivo de resaltar las historias de Poe hasta en sus detalles más nimios además de maravillarnos con su indudable preciosismo.

“El cazador sordo” de James McClure, el editor de Reino de Cordelia es, como yo y otros tantos, un fanático del sudafricano McClure y tiene la idea de sacar todo lo inédito del increíble escritor; esta obra tiene todo lo que se necesita para hacer una novela negra perfecta: personajes carismáticos, una buena trama, dolor, en fin, otra obra de incalculable perdida-gillian-flynn-L-C_o8Lavalor.

“Perdida” de Gillian Flynn, sorprendentemente está pasando desapercibida por su halo de best-seller, pero esta historia nos demuestra que el legado de Patricia Highsmith no se ha perdido; la perversidad del personaje principal  me recuerda a los mejores momentos de la inglesa y de Jim Thompson por su afán de darle la vuelta a todo lo establecido y salir impune. Mucha más calidad de lo que la gente se puede pensar.

ojohalconPor“Ojo de Halcón. Seis días en la vida de…” Matt Fraction y David Aja, hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un cómic; los seis primeros números de la nueva colección de Ojo de Halcón nos demuestran que no hay personajes acabados sino malos escritores. Este es uno de esos cómics en que la perfecta unión entre dibujo y trama dan como resultado una de esas pequeñas obras maestras del noveno arte. Aja está inmenso en la narración, Fraction crea historias con un lapromesakamilpunto de preocupación social sin olvidar lo superheroico. Excepcional.

“La promesa de Kamil Modracek” de Jiri Kratochvil, sorprendente novedad esta del checo Jiri Kratochvil que nos trajo Impedimenta. No era esperable que una especie de novela negra postmodernista del este, de un autor desconocido por estos lares, fuera a funcionar tan bien como novela de género y reflexión sobre la culpa el dolor además de incorporar elementos metaficcionales. un-paraiso-inalcanzable-9788415625278Una joya a descubrir en el gran catálogo de Enrique Redel.

“Un paraíso inalcanzable” de John Mortimer, todo lo que sale proveniente de las islas británicas me suele llamar la atención; este libro que publicó Libros del asteroide nos trae a John Mortimer reflejando como nadie el paso plantador_gdedel tiempo de la sociedad británica de postguerra hasta los tiempos de Margaret Thatcher con una sutil ironía y buen humor a raudales, una obra clave de este año.

“El plantador de tabaco” de John Barth, por fin, gracias a Sexto piso, tenemos entre nosotros la legendaria obra del norteamericano y podemos degustar en su plenitud su multitud de puntos de vista. Me extendí pero bien en la reseña donde explico sus grandes virtudes. Una delicia para todo aquel que disfrute de la luztodaspartesliteratura con mayor grado de complicación pero no desdeñe el buen humor.

“Luz por todas partes” de Cees Nooteboom, estamos, sin lugar a dudas, ante  la mejor recopilación de la obra poética del holandés infatigable. Una antología que, gracias a Visor de libros, nos lleva desde los primeros poemas a los últimos publicados y podemos comprobar la heroes_aventureros_cobardes-jacinto_antonevolución en las temáticas y en el estilo. El gusto por el acertijo llevado hasta las últimas consecuencias. Uno de los mejores autores actuales.

“Héroes, aventureros y cobardes” de Jacinto Antón, cierto que no son nuevos, pero también lo es que es la primera vez que se recopilan esta serie de artículos del periodista en un solo libro; Jacinto Antón hace que, tengamos la edad que tengamos, se acreciente nuestra sensación de maravilla ante todo lo que nos cuenta.  ¡Viva la aventura!, en la más fiel tradición de Indiana Jones o Quatermain.

Luminosas-673x1024“Cartas de cumpleaños” de Ted Hughes, no es exactamente de este año pero estas cartas han sido reeditadas por Lumen con ocasión del aniversario de la muerte de Sylvia Plath; indisolublemente unidos a la obra de Plath, Hughes está colosal en este poemario que podemos disfrutar en plenitud en esta edición bilingüe; más allá de lo confesional, el aliento poético del británico es proverbial y nos lleva al thomas-pynchon-bleeding-edge-novelcielo con su intensidad dramática.

“Las Luminosas” de Lauren Beukes,  estamos ante el perfecto thriller, pastiche de géneros donde un asesino en serie se desplaza en el tiempo. Al mismo tiempo tenemos un retrato de la mujer y de la sociedad a lo largo del tiempo. La novela te deja sin aliento por su adicción y tiene paradojas de una sutileza difícilmente superable. Una maravilla.

“Bleeding Edge” de Thomas Pynchon, Pynchon ante el desastre de las empresas de internet y ante el 11-S, Pynchon retador y más cercano a la novela de género que a sus obras Tapa-baja-Jota-Erre-195x300más voluminosas. Pynchon siempre a un nivel muy alto, esperemos que este año pueda ser publicada en España, pero habrá que esperar.

“Jota Erre” de William Gaddis, Gaddis llevó la sátira de la sociedad capitalista a sus últimas consecuencias en esta mastodóntica obra maestra. El fracaso del sueño americano estaba patente aquí en la figura del niño Jota Erre Vansant, subversión del mito; paradigma de la gran el-renacimiento-del-siglo-xii-9788493829582Novela Americana por el reflejo del zeitgeist de una nación. Estilo inigualable. Imprescindible.

“El Renacimiento del siglo XII” de Charles Homer Haskins, ¿quién dice que un ensayo histórico tiene que ser aburrido “per se”? Ático de los libros quiere demostrarnos con su recién lanzada colección de historia que puede ser muy divertido y estar muy bien escrito. Su punta de lanza puede ser, sin duda, este deleite de Mal dadasCharles Homer Haskins que nos relata una época, la Edad Media, oscura de por sí, con la claridad de su erudita prosa.

“Mal dadas” de James Ross, parece mentira que en 1940 el infortunado James Ross realizara una obra de estas características; a medio camino del retrato de la sociedad norteamericana  post- Gran Depresión y de la novela negra más sórdida, se trata de un retrato de los anhelos de los habitantes del sur americano y de su lucha Casadehojaspara salir de las situaciones más penosas para alcanzar el gran “sueño”. Otra de esas pequeñas sorpresas que nos trae habitualmente Sajalín Editores.

“La casa de hojas” de Mark Z. Danielewski, lo que en un principio era imposible este año se ha hecho posible gracias al trabajo de Alpha Decay y Pálido Fuego; es decir, tener la primera edición en español de la inigualable obra del norteamericano; una obra única por lo que supone como experiencia, en la que texto, disposición del texto, trama y el propio lector se convierten en parte de la misma. Una obra necesaria que ahora podemos asesinociegodisfrutar… y temer.

Y para acabar recupero en esta ocasión dos obras de otros años que, sin embargo, constituyen dos obras maestras ineludibles. No pude dejar de alegrarme de la concesión del Nobel a Alice Munro, pero tampoco pude dejar de entristecerme por las consecuencias directas: la muy posible condenación al ostracismo de dos de las escritoras más grandes vivas que tenemos en infiella actualidad: Por un lado su compatriota Margaret Atwood  que  tiene en “El asesino ciego” una de las obras más deliciosas que he tenido la oportunidad de leer, completísima en trama, estructura, personajes, para paladares selectos. Por el otro, desde luego, ya lo sabéis, la simpar Joyce Carol Oates y su recopilación de historias cortas (tan de moda ahora gracias a Munro) “Infiel. Historias de transgresión”, cada relato una verdadera patada en el estómago y a todas nuestras comodidades y seguridades, una subversión continua que demuestra  su maestría en la narración y que nadie (sensible o no) debería perderse.

Bueno, y eso es todo… creo que este año me he pasado, pero valía la pena. Ha sido un muy buen año. ¿Qué nos traerá el siguiente? En este blog lo iréis viendo como de costumbre.

Espero que os guste la selección y os ayude para las compras navideñas.

¡Feliz año 2014!

“Luz por todas partes” antología poética de Cees Nooteboom

luztodaspartesAcababa de terminar de leer la inencontrable “Así puede ser” de mi holandés favorito, una antología de su obra poética hasta 1999 realizada por Huerga y Fierro cuando, justo este año, acabo de ver publicada su antología más reciente por la editorial Visor de libros: hablo de “Luz por todas partes” y recoge poemas del autor desde “El poema negro” (1960) hasta el homónimo título del 2012. Por lo tanto, engloba la mayoría de lo que ya salió antes y se complementa con obras más recientes. De hecho, la traducción e introducción de los textos que voy a poner pertenecen a la misma persona, Fernando García de la Banda. Es decir, se puede omitir la compra de la primera, ya que esta segunda es completísima, y ya que hablo de ella en general, es excepcional.

Y no me ahorro apelativos porque, sinceramente, no soy muy dado a leer poesía, debido a mi inclinación natural a leer ficción y tengo que reconocer que, últimamente, leo bastante más del primero y la culpa la tienen autores tan diversos como el surcorenano Ko Un (del que hablé por aquí…), el holandés que ya todos conocéis y del que hablaré a continuación y, más ortodoxo, Ted Hughes, por demostrarme el místico término del aliento y la energía poética y que está presente en su estimulante obra. Y no solo la leo, sí, la disfruto muchísimo.

En la exhaustiva introducción, el traductor expone muy acertadamente las características generales de la poesía de Nooteboom y es relevante cuando al hilo de la dificultad de sus poemas indica lo siguiente: “El hermetismo citado no ha de extrañar, si tenemos en cuenta que el concepto clave de su poesía –junto con el ver, el mirar- es el enigma o misterio, ‘radseel’ en neerlandés  (que en su acepción más lúdica significa también ‘adivinanza’, ‘acertijo’).  Nooteboom concibe la literatura, y en general todo el arte, como una indagación en el misterio: ‘El gran arte te enreda en enigmas que tienes que resolver.”

Característica que, en mi opinión, constituye uno de sus mayores encantos.

En dicha introducción a la manera de prólogo también informa sobre el proceso “traductológico”, seguido con las dificultades generales de traducción de la poesía neerlandesa y en particular la de Nooteboom y constituye una guía de introducción para principiantes de inestimable valor para el mayor disfrute de lo que viene después.

Lo único discutible o a lo que se le podría poner un pero es la falta de imágenes  que sirven de inspiración a algunas antologías poéticas como la de “Autorretrato de otro” (de la que hablé en este enlace) y el orden cronológico inverso en el tiempo, de más reciente a más antiguos. Parecía más lógico haberlas colocado en orden inverso: de más antiguos a modernos para ver la evolución. De todos modos esto no ensombrece un resultado final grandioso del que os voy a poner a continuación una pequeña muestra de los poemas que demuestran su eclecticismo a la hora de elegir temas, su manejo de estructuras variadas y su sensibilidad.

De “Luz por todas partes” (2012), este “Fuera” es un canto a cada momento que vivimos:

 

No voy ahora fuera,

ya estoy fuera. A medio camino entre la palmera

y la higuera. Bajo la media luna,

a siete horas del rocío.

Gotas sobre el plumbago.

 

¿Cómo se llama cada hora

de la noche, cómo cada minuto

de la hora? Si los días tienen nombres,

¿por qué no los minutos?

 

Cada instante de nuestra vida

debería tener un nombre

que no se pareciese al nuestro,

que nos olvidase. Cada segundo

una cifra en un registro

 

de atisbos, murmullos

escuchados, versos

trabados con diarios,

susurros de escarcha y nieve,

el poema más lento

de la duración.

 

Y este fragmento de “Borges” que refleja a la perfección lo indefinible de la producción del enigmático autor:

 

[…]

Así arrojaste tu obra

al tiempo, palabras, un día empezadas como nada,

como pensamiento, como frase, como poema,

escritura transformada en libro

de mármol, y luego hundiéndose

perdida, corroída

por mil ojos aún no nacidos,

otra vez convertida en palabras sin poeta,

y más aún, letras en la piedra más y más ilegibles,

susurro de fragmentos,

el eco enigmático de un tiempo prehistórico,

 

hasta esa única y última

redención,

 

alcanzada

ausencia

 

En la mencionada “Así pudo ser (1999)”, “Quimera” representa uno de sus estudios de la identidad, cómo somos, cómo se construye:

 

Nunca fuiste quien quisiste ser,

quien creías que eras.

El traje equivocado

en un mundo volcado.

 

Siempre has ido con la mentira,

la más antigua prometida, nunca creíste

que los dichos cercanos

 

son los más íntimos. Para ti era

más familiar la aparición

que el primer pensamiento,

 

tenías demasiado  mundo, demasiado musgo

en tu estatua, estabas

con el libro que tú mismo no querías leer,

 

un hombre de carne que se volvió de cal,

un ángel de sombra, solo,

y envuelto en el vacío oficio

de tu nombre.

 

Y “Acertijo”, el más idiosincrático para mí, ¿es él la persona a la que se está refiriendo? Yo creo que sí y que emparenta con esa necesidad de resolver enigmas en el arte a la que se refiere el propio autor:

 

El grillo es el monje del pájaro.

Su madre un cardo,

su hija un guijarro.

 

¿Y yo? Yo construyo mi nido

en las algas ondulantes

y me sumerjo en el acertijo

 

donde se está fresco

y se percibe el aroma

de un tiempo sin fin.

 

Podría poner más muestras, pero voy a finalizar con un poema de la recopilación “Ausente, presente” (1970) y esta joya:

 

NADA

La vida

deberías poder

recordarla

como un viaje al extranjero

y con amigos o amigas

comentarla luego

y decir

no ha estado mal

la vida,

y ver pasar jirones de mujeres, misterios

y paisajes

y luego recostarte satisfecho

pero los muertos no pueden recostarse.

Ni tampoco pueden hacer nada.

 

Espero que la vida se convierta siempre en algo que disfrutes gracias a la gran literatura. La de autores como Cees Nooteboom.